#TodosMarchamos Liberan sin cargos a preso de la Base Naval de Guantánamo que narró las torturas que sufrió

Tomado de Cubadebate

18 octubre 2016preso-de-guantanamo-1-580x326
Mohamedou Ould Slahi, de 45 años, estuvo preso sin juicio en la prisión de Guantánamo desde agosto de 2002.

Mohamedou Ould Slahi, de 45 años, estuvo preso sin juicio en la prisión de Guantánamo desde agosto de 2002.

El último de los presos mauritanos que quedaba en la base militar estadounidense de Guantánamo, Mohamedou Ould Slahi, autor del libro “Diario de Guantánamo”, fue liberado y llevado a su país este lunes.

El Departamento de Defensa estadounidense reconoció que con este traslado, quedan 60 reos en esta cárcel creada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, en territorio cubano ilegalmente ocupado por Estados Unidos. Mohamedou Ould Slahi, de 45 años, estuvo preso 14 años sin juicio en la prisión de Guantánamo desde agosto de 2002.

En su libro Slahi, quien antes de llegar a Guantánamo fue detenido en Mauritania en 2001 y luego encarcelado en Jordania y en Afganistán, describió su privación de libertad como una “gira mundial de tortura y humillación”.

“No quedará libre enseguida ya que deberá ser interrogado por los servicios de seguridad antes de ser puesto en libertad y llevado con los suyos”, indicó el funcionario.

La Agencia Mauritana de Información (AMI) confirmó que el expreso fue trasladado al país y dijo que “la liberación de este ciudadano es el producto de los esfuerzos diplomáticos realizados al más alto nivel, durante años, por las autoridades mauritanas”.

En sus notas, “Diario de Guantánamo”, publicado hace casi dos años, Ould Slahi relata cómo fue torturado.

“Empecé a alucinar y a escuchar voces tan claras como si fueran reales. Escuchaba a mi familia en conversaciones distendidas (…) Oía lecturas del Corán con una voz celestial”, contó en las memorias.

“Estuve a punto de volverme loco” en la cárcel, señaló en el texto.

(Con información de agencias)

#TodosMarchamos Guantánamo, la ilegalidad de una Base

En la Sala Caturla se efectuó un panel de denuncia y se exhibió el documental Todo Guantánamo es nuestro.

Narciso Fernández Ramírez _RBV3205-3
17 Octubre 2016
narciso@vanguardia.cu @narfernandez

Cuando Cuba, a través de sus jóvenes universitarios, se convierte este lunes 17 de octubre en un gran avispero de denuncia contra el bloqueo norteamericano a la Isla, acá en Santa Clara se cumplió con el deber patriótico de ratificar el carácter ilegal de la Base Naval de Guantánamo, enclave norteamericano mantenido en contra de la voluntad del pueblo.

La denuncia se hizo en la Sala Caturla de la Biblioteca Provincial Martí, auspiciada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en la provincia, y contó con la participación de estudiantes de pre-universitario, estudiantes y profesores de la carrera de Derecho de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, y otras personas convocadas al acto.

Primero aconteció el panel titulado Consideraciones sobre el alcance jurídico del convenio de arrendamiento para estaciones navales. En dicho panel, los profesores universitarios de la carrera de Derecho, Jorge Félix Milián González y Gustavo Hernández Arteaga, junto a las estudiantes de 4to año Beatriz Lorenzo Yera y Eliane Fernández Gutiérrez, demostraron lo ilegítimo y arbitrario de la Base Naval de Guantánamo, ocupada en contra de la voluntad del Gobierno y pueblo cubanos.

Se trata de una aberración jurídica, un atentado a la soberanía de Cuba, Estado libre y autosuficiente que no reconoce legalidad alguna al acuerdo adoptado a inicios del siglo pasado por el Gobierno de Tomás Estrada Palma, a tenor de la entonces Enmienda Platt, derogada luego en 1934.

Resultó una fundamentada apelación legal a la devolución de la Base, por demás, convertida desde hace años en cárcel internacional para la tortura y el crimen, y que hoy día mantiene a más de 60 presos de diversos países del mundo.

Con posterioridad –parte de la denuncia a la ocupación ilegal de esa porción del territorio cubano- se exhibió el documental Todo Guantánamo es nuestro del realizador colombiano Hernando Calvo Ospina.

A partir de entrevistas a guantanameros y el uso de la reconstrucción histórica, el audiovisual demuestra en sus 28 minutos de duración, lo ilegítimo del hecho y reitera la voluntad cubana de su inmediata devolución al pueblo.

Lo acontecido en la Sala Caturla –lugar donde hace exactamente 19 años estuvieron expuestos los restos del Che Guevara, antes de su traslado definitivo al Mausoleo que lleva su nombre-, sirvió para ratificar el concepto de que,más temprano que tarde, la ilegal Base Naval desaparecerá, al igual que el Bloqueo, que la sustenta y justifica.

#TodosMarchamos Está en la Base Naval de Guantánamo y la tortura lo lleva a una terrible cirugía

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15 octubre 2016

Fuente Cubadebate

Mustafa al Hawsawi es uno de cinco sospechosos acusados del crimen más grande de la historia reciente de Estados Unidos: los atentados del 11 de setiembre del 2001.
Mustafa al Hawsawi es uno de cinco sospechosos de los atentados del 11 de setiembre del 2001, que no ha tenido todavía un juicio al respecto, 15 años después de los hechos.
El hombre, de 48 años y originario de Arabia Saudita, se encuentra detenido desde el 2006 en la base militar estadounidense de Guantánamo (en la isla de Cuba), donde espera por un proceso judicial.
Junto a otros cuatro hombres está acusado de ser los cerebros de las operaciones financieras y de entrenamientos que facilitaron los atentados del 11S, en los que murieron casi 3 000 personas.
En sus audiencias preparatorias, Al Hawsawi ha tenido que usar una almohada para sentarse: fue diagnosticado con prolapso del recto, una condición en la que el tejido rectal sale a través del ano, además de hemorroides crónicas y fisuras anales.
El abogado de Al Hawsawi, Walter Ruiz, explicó a BBC Mundo que como consecuencia su cliente sufre de dolor severo.
“Continúa bajo dolor, con problemas para defecar, necesita reinsertar su recto cada vez que hace sus necesidades”, dijo Ruiz, quien anunció que su cliente será sometido a una cirugía este viernes.
¿Qué relación tiene su condición con los atentados del 11 de setiembre?
Es una pregunta que se responde gracias a un informe clasificado de 6 700 páginas sobre prácticas de tortura de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).
Un resumen de ese documento fue desclasificado en el 2014 por el Senado de EE.UU. y revela que Al Hawsawi fue sometido a interrogatorios con técnicas que derivaron en su condición actual. Léalo aquí: The Senate Torture Report
Técnicas de “control de conducta”
Desde su detención en Pakistán, en el 2003, fue llevado a un centro de detención de la CIA, llamados sitios negros por su ubicación secreta, y fue sometido a varias técnicas de interrogatorio hasta el 2006.
Entre ellas estaban los exámenes rectales con “fuerza excesiva”, así como una técnica de “rehidratación” por la vía anal, como método de “control de conducta”.
También fue sometido a técnicas de simulación de ahogamiento.
“Al Hawsawi clamaba a Dios mientras el agua era vertida sobre él y uno de los interrogadores afirmó que fue por la temperatura fría del agua”, dice el informe del Senado citando a testigos.
Además, padece dolores severos en la cabeza, en la espalda y en el cuello por la técnica “walling” (del inglés “muro”) que consiste en hacer que una persona se estrelle en contra de una pared.
La administración de George W. Bush abrió en el 2002 los centros de detención de Guantánamo después del 11S y en el 2006 ese presidente hizo el “reconocimiento público” de la existencia del programa de detención e interrogatorios de la CIA, según el informe del Senado.
“Limbo legal”
El 11 de septiembre del 2001, cuatro aviones fueron secuestrados en EE.UU.: dos impactaron a las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el edifico del Pentágono y un cuarto no alcanzó ningún objetivo y se estrelló en un campo de Pensilvania.
Los episodios causaron la muerte de casi 3.000 personas y dieron pie a la intervención militar de EE.UU. en Afganistán e Iraq en la llamada “guerra contra el terrorismo”.
La inteligencia de EE.UU. identificó, entre varios sospechosos, a cinco hombres como los “cerebros” de la operación: Khalid Sheikh Mohammed, Ali Abd al Aziz Ali, Waleed bin Attash, Ramzi bin al Shibh y Mustafa Ahmad al Hawsawi.
Al ser sospechosos de terrorismo, secuestro de aeronaves, conspiración, ataques a civiles, lesiones graves y violaciones al derecho de guerra, “de ser encontrados culpables en un juicio, enfrentarían penas de muerte”, dice el Departamento de Defensa.
Pero ninguno de los cinco sospechosos ha recibido cargos de manera formal y están bajo detención en virtud de la Ley Pública de EE.UU. 107-40, que autoriza el uso de la fuerza militar en contra de quienes “hayan planificado, autorizado o cometido los atentados terroristas del 11 de setiembre del 2001”, según un informe de Naciones Unidas.
“Al parecer, la autorización general permite la detención perpetua”, dice el reporte del Grupo de Trabajo sobre las Detenciones Arbitrarias del organismo.
Para el abogado estadounidense Thomas Wilner, quien representara a detenidos en la Base Naval de Guantánamo, ese territorio que se ha mantenido contra la voluntad de los cubanos por más de 100 años, “es un lugar único en el que EE.UU. puede hacer lo que quiere, porque ningún país puede intervenir y detenerlo. El gobierno ha podido detener gente allí sin pasar por los tribunales o negociar con el gobierno de otro país que tiene la autoridad para revisar la pertinencia de sus acciones o detenerlo”.
Al Hawsawi fue “ligado” a los ataques del 2001 por la CIA gracias a la captura de Ramzi bin al Shibh y fue descrito como miembro de Al Qaeda y “facilitador” financiero en la operación del 11S, explica el reporte sobre tortura del Senado estadounidense.
Sin embargo, el abogado Walter Ruiz denuncia que su cliente ha estado en un “limbo legal” desde su detención el 1 de marzo del 2003 en Pakistán, pues nunca ha sido acusado formalmente y mucho menos sentenciado a estar en prisión.
“Hasta ahora sigue sin haber una fecha para iniciar un juicio y solo ha habido audiencias preparatorias”, dice Ruiz.
Es el mismo caso de los otros cuatro acusados, pues el proceso es sumario, explica el abogado a BBC Mundo.
Organizaciones pro derechos humanos que siguen el caso, como Amnistía Internacional o la británica Redress, han levantado la voz y aluden a un fragmento del informe del Senado.
Dicen que “muchos individuos” han sido sometidos a las técnicas de interrogación de la CIA a pesar de las “dudas y cuestionamientos acerca de su conocimiento de amenazas terroristas y la ubicación de los altos líderes de Al Qaeda”.
En particular de Al Hawsawi, un jefe de interrogadores envió al cuartel de la CIA una comunicación en la que afirma que este saudí “no parece ser una persona que sea un genio financiero”, dice el informe.
Cirugía en condiciones desconocidas
La presentación de Al Hawsawi en audiencias ha sido extenuante para el cliente del abogado Ruiz, pues el movimiento le causa “mucho dolor y eso limita su capacidad para presentarse”.
En las ocasiones en las que ha asistido, el traslado hacia la sala de juzgado ha sido tan complicado que hasta debe sentarse en una almohada para aliviar el dolor, explica Ruiz.
El abogado reveló que este viernes 14 se programó una cirugía para que pueda lidiar mejor con su trastorno y le ayudaría a su defensa.
Pero considera “inaceptable” que no se le ha permitido conocer bajo qué condiciones se dará esa cirugía, pues es un tipo de cirugía para la cual duda que haya especialistas e instalaciones adecuadas en la base militar de Guantánamo.
BBC Mundo solicitó al Departamento de Defensa información sobre este plan de cirugía, pero no hubo una respuesta de forma inmediata.
Sobre la atención médica que recibe Al Hawsawi, el médico Jonathan Woodson, del Departamento de Defensa de EE.UU., dijo en una carta de marzo pasado dirigida a Amnistía Internacional que por política de “privacidad” de los detenidos el gobierno no provee información de su condición de salud.
Pero explica que la instrucción 2310.08E ordena al personal médico a atender la salud física y mental de los detenidos bajo “juicio profesional y estándares como los que se aplican al personal de las Fuerzas Armadas de EE.UU.”.
“Tenga la seguridad de que el Sistema de Salud Militar hace esfuerzos extraordinarios para proporcionar todos los cuidados de salud necesarios para los detenidos de Guantánamo”, dice la carta que Amnistía reenvió a BBC Mundo.
Cuando Barack Obama inició su administración firmó una orden ejecutiva para cerrar el centro de detenciones de la base militar de Guantánamo, pues era una de sus promesas de campaña ante las sospechas de violaciones a los derechos humanos.
Había 242 detenidos a principios del 2009, según el Departamento de Defensa, y desde entonces la mayor parte de los detenidos han sido enviados a varios países, algunos sin cargos y en libertad como los seis que fueron a Uruguay.
“En un lapso no mayor a un año” se daría el cierre total, dijo Obama, pero a tres meses de concluir su mandato aún quedan 61 personas, entre ellos los cinco sospechosos más importantes del 11S.
El presidente responsabiliza al Congreso de EE.UU., de mayoría opositora, de “imponer restricciones” para que los detenidos sean enviados a otros países o encarcelados en prisiones en suelo estadounidense.
Rehabilitación y atención
Para el abogado Walter Ruiz, lo primordial es que las autoridades “faciliten la rehabilitación” de Al Hawsawi y entonces se defina su situación.
Para el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas, la privación de la libertad de Al Hawsawi es “arbitraria por cuanto contraviene los artículos 9 y 10 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
“La reparación adecuada sería poner en libertad a Al Hawsawi y concederle el derecho efectivo a obtener una indemnización” conforme al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, según una resolución aprobada el 20 de noviembre del 2014.
Sin embargo, Al Hawsawi es sospechoso de lo que el entonces presidente estadounidense George W. Bush describió como un acto que hizo ver a su país “lo peor de la naturaleza humana” y por el que prometió encontrar a los responsables.
(Tomado de BBC)

#Todos Marchamos Dos Ivette y un cambio inolvidable

 

Fuente Periodico Mayabeque
8 septiembre, 2016 | Carlos Marcos Calzadilla foto cristian dominguez
El hecho de estar en la unidad militar 6100, les ha permitido aprender a vivir en colectivo, ser solidarias y ayudarse en disímiles circunstancias
Algunos quedarán escépticos si dijera que la única frontera terrestre de Cuba es totalmente artificial. Por supuesto, los límites territoriales de la Isla culminan en todos los casos en baño de mar.

Sin embargo, sí existe. El territorio está actualmente ocupado por la ilegal Base Naval norteamericana de Guantánamo.
Cerca de dicha instalación, se encuentra la Brigada de la Frontera, una unidad perteneciente al Ejército Oriental que defiende ese límite fronterizo con el espacio ocupado contra la voluntad expresa del pueblo cubano.
Los combatientes que allí arriban resultan jóvenes seleccionados, quienes aceptan la misión de forma voluntaria. Ellos conforman la Vanguardia Combativa Ramón López Peña, primer soldado cubano víctima de disparos provenientes de la Base en 1964.
En primera fila
A la par, una compañía de mujeres forma parte de la Brigada, cuyas integrantes también custodian el perímetro fronterizo.
Y es que Ivette González Salanueva e Ivette Lamigueiro Cañedo, futuras licenciadas en Relaciones Internacionales –junto a otras féminas- decidieron formar parte de este grupo como dos orquídeas más de la Revolución.
Ambas, lejos de sus seres queridos y elegidas por sus compañeras para enfrentar este diálogo, casi culminan la preparación militar básica para los nuevos soldados (previa) en la Unidad Militar 6100, en Tapaste.
“Ser mujeres no nos impide creer en ideales, materializar sueños y tener propósitos que alcanzar”, expresa ferviente Ivette González.
Según la entrevistada, posee más experiencia en la vida militar, pues cursó estudios en el Instituto Preuniversitario Vocacional del Minint Hermanos Martínez Tamayo.
“Nunca tuve inclinación anterior por las relaciones internacionales. Había escuchado hablar de la labor del personal diplomático en el exterior y tengo muy buenas referencias. En mi familia, seré la primera en estudiar la profesión.
“El rol de un diplomático cubano es completamente diferente a otros. No solo debe buscar lo que es mejor para su país, también defender y mostrar nuestra realidad, qué es Cuba, cómo se vive, qué sucede, además de ubicar en alto el nombre de la nación”.
Por su parte, Ivette Lamigueiro estuvo desde pequeña familiarizada con el arte de la diplomacia. Acompañó a sus padres en la misión diplomática en Washington.
“Observar a mi papá, lo mucho que disfruta su labor representando ideas y valores, me inspira. Mi estancia en Estados Unidos fue interesante, pues desde la escuela yo también debía defender nuestras conquistas”.
¿Qué cualidades debe tener un estudiante de Relaciones Internacionales?
“Somos jóvenes, alegres, nos divertimos y a la vez somos muy diferentes entre sí. Hay que ser solidarios, combativos y pensar que nos une la defensa de la Patria en diversos escenarios”, agrega Ivette González.
A la pregunta de qué defenderían profundamente una vez graduadas, Ivette Lamigueiro responde sonriente que “nuestros valores e Historia, la identidad nacional en cualquier arena”.
“El mundo no puede dejar de conocer las cualidades y características del cubano, un ser que, pese a dificultades, conoce cómo crecerse para ser un poco más feliz.
“Asimismo, demostrar con hechos que Cuba es un país seguro con disímiles conquistas alcanzadas”, añade Ivette González.

¿Cuál fue la reacción al saber de la Frontera?
“Uno de los requisitos para la carrera, es estar cerca de un año cumpliendo con el deber en este lugar. Cada una de nosotras está trabajando por alcanzar sus metas. Creo que es el momento para ser más responsables y aprender para la vida”, opina la joven Lamigueiro Cañedo.
“Tengo mis temores en relación con permanecer lejos de mi familia, mis amigos. Sin embargo, me alienta saber que vamos a ganar en experiencia y que seremos útiles”, dice González Salanueva.
¿Y la preparación militar básica?
Al decir de Ivette Lamigueiro, “comprendí el valor del compañerismo, el ayudarnos todas nos convirtió en una familia”.
“Constituyó todo un re
to cumplir con la disciplina militar. Me siento fuerte, independiente. Me sorprende lo que puedo llegar a hacer. Hemos ido al campo de tiro, nos enmascaramos, realizamos combate cuerpo a cuerpo. A la vez, también nos divertimos.
“Lo aprendido será esencial cuando apoyemos a los combatientes en la Frontera. Lamentablemente, en ocasiones se desconoce la labor tan significativa de la Brigada”, apunta Ivette González.
Las dos Ivette coinciden en que la nueva etapa será un cambio –porque lo que antes era un año “normal”, ya no lo será- e inolvidable, pues se alzarán en espíritu compartiendo con nuevas personas.

Por: Carlos Marcos Calzadilla.

web-smv-foto-cristian-dominguez-02web-smv-foto-cristian-dominguez-01

#TodosMarchamos Ramón López Peña: el regreso de un sueño

60067-fotografia-mEl capitán de corbeta Bernardo Guído Perdomo entrega el documento a la primer teniente Yaisis Isaac, oficial de organización de la UJC en la Brigada de la Frontera. Foto: Primer suboficial Luis De La Torre CorsoUn destacamento, integrado por 43 cadetes, soldados, oficiales y trabajadores civiles de las FAR, protagonizó el acto de entrega oficial del carné de militante de la UJC al museo de los abnegados vigilantes de la soberanía cubana en la Brigada de la Frontera

Aileen Infante Vigil-Escalera
digital@juventudrebelde.cu
5 de Septiembre del 2016 23:14:40 CDT

El carné de militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), otorgado póstumamente a Ramón López Peña, regresó este verano a la Brigada de la Frontera, en el contexto de las actividades organizadas por la UJC de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en saludo al 90 cumpleaños del Comandante en Jefe y al aniversario 60 del desembarco de los expedicionarios del yate Granma y Día de las FAR.

Un destacamento, integrado por 43 cadetes, soldados, oficiales y trabajadores civiles de las FAR, protagonizó el acto de entrega oficial del documento al museo de los abnegados vigilantes de la soberanía cubana en la Brigada de la Frontera.

«Ningún otro sitio merece este privilegio. Ustedes que mantienen vivo su ejemplo, que siguen fielmente sus ideales de Patria o Muerte, serán desde este momento los guardianes de su mayor aspiración revolucionaria», expresó el capitán de corbeta Bernardo Guía Perdomo, jefe de Sección UJC en las FAR.

Con solo 17 meses en el Batallón de la Frontera, el joven Ramón López Peña fue ejemplar durante el proceso de construcción de la UJC en las FAR. «Quiero ser comunista», había escrito en su solicitud. Pocos días después, el 19 de julio de 1964, las balas asesinas de marines yanquis desde la ilegal base naval de Guantánamo le arrebataban la posibilidad de ver realizado su sueño.

No obstante, sus cualidades y aptitudes lo convirtieron, póstumamente, en el primer militante de la organización política en la institución armada.

Entregado por aquel entonces a sus padres, años más tarde ellos hicieron llegar el carné a la jefatura del Ejército Oriental, donde se mantuvo custodiado hasta su reciente traslado a la Brigada de la Frontera.

«Hace algún tiempo, y a propuesta del organismo político del Ejército Oriental, se decidió que el mejor lugar del documento era aquí, donde realizó su proceso de crecimiento y vivió sus últimos días el joven, pero quisimos esperar el momento más oportuno: este viaje que realizan jóvenes destacados de todo el país por sitios históricos del oriente cubano», expresó Guía Perdomo.