“El orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel”

José Ramón Machado Ventura pronuncia las palabras centrales del acto por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso de José R. Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central por el Aniversario 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes.  Pinar del Río, 26 de julio de 2017, “Año 53 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz;
Combatientes del 26 de Julio y expedicionarios del Granma;
Familiares de nuestros héroes y mártires;
Invitados que nos acompañan;
Pinareñas y pinareños;
Compatriotas:
El 26 de julio, fecha trascendental en la historia de la nación, provoca en nosotros una mezcla particular de emociones, sentimientos e ideas, donde al orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel y con todos los que ofrendaron sus vidas para que siempre se asocie el nombre Cuba a la libertad, la justicia y la dignidad.
Es esta la primera ocasión en que conmemoramos un aniversario del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes sin la presencia física del Comandante en Jefe, y no por ello ha dejado de estar presente su imagen, su obra y su ejemplo, junto a nuestro heroico pueblo, dispuesto a ser consecuentes en su quehacer cotidiano, con el concepto de Revolución que nos legara.
Hace 17 años el compañero Fidel nos recordaba que al triunfo de la Revolución esta provincia era, en lo social, la más preterida de Cuba, al extremo de que muchos la calificaban como la “Cenicienta”, a pesar de la importante contribución que sus campesinos y obreros hacían a la economía del país, sobre todo en la producción tabacalera y minera.
Bastan unas pocas cifras para ilustrar el contraste entre aquella triste realidad y el presente.
Más del 85% de las fincas pinareñas no pertenecían a quienes las trabajaban.
En la salud existían solo 16 unidades asistenciales y unas 100 consultas privadas.  En total, 248 médicos, 25 estomatólogos y 50 enfermeras y auxiliares. Hoy cuenta con 626 consultorios del médico de la familia, 19 policlínicos que funcionan en todos los municipios, ocho clínicas estomatológicas y cinco hospitales. En ellos prestan servicios 4 mil 577 médicos, 18 veces más, y 5 mil 635 integran el personal de enfermería, lo que supera en 112 veces los existentes en aquel entonces.
En las zonas rurales apartadas, donde era quimera no ya la presencia de un médico, incluso la de un auxiliar de enfermería, hoy funcionan 24 servicios extendidos de urgencia que permiten salvar muchas vidas.
La pasmosa cifra de más de 60 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos, pasó a ser 1,7 en el primer semestre de 2017, es una cifra verdaderamente extraordinaria y creo que en Cuba, en estos momentos es la más baja (Aplausos). Y de 53 años de esperanza de vida en 1958, hoy alcanza los 79, indicadores también entre los más altos del país, solo presentes en naciones muy desarrolladas.
Más de 3 mil colaboradores de la salud pinareños brindan su aporte solidario en 43 países, fundamentalmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela.
En la educación, de un 30% de analfabetismo, hace muchos años este índice es de prácticamente cero. En cuanto al número de maestros y profesores, centros educacionales o la parte del presupuesto destinada a este decisivo sector, las cifras son tan distantes que no vale la pena hacer comparaciones.
El desempleo se redujo del 30% al 1,3%, es prácticamente inexistente.
Aún lejos de sentirse satisfechos, pinareñas y pinareños han trabajado muy duro para que cada familia tenga un hogar decoroso. En este empeño ocupa un lugar importante el esfuerzo propio, incluida la entrega de subsidios a quienes no cuentan con suficientes posibilidades económicas.
Es importante que el avance de la provincia en el ámbito social esté acompañado de resultados económicos superiores, especialmente en el área productiva, en correspondencia con los acuerdos adoptados por el VII Congreso del Partido.
Como nos ha orientado en repetidas ocasiones el compañero Raúl, la economía constituye la tarea esencial, porque es la base que permite sostener todas las conquistas de la Revolución.
El sector tabacalero, decisivo no solo para Pinar del Río, sino para la economía nacional, ha alcanzado logros en la actual cosecha, que es preciso consolidar definitivamente.
También crecen otras producciones, como las de viandas y hortalizas, aún insuficientes; el arroz, pues esta vez el clima ha sido más benévolo con Pinar del Río que con otras provincias, donde la sequía ha provocado pérdidas considerables o impedido realizar nuevas siembras.
Igualmente avanza —como se especificó aquí en la intervención de la compañera Gladys— la pesca, la minería —que comienza a recuperar el peso económico de años atrás-—, la industria y los servicios, como el turismo, con un crecimiento del 5% en el número de visitantes durante el primer semestre respecto a igual período de 2016.
Por esta y otras razones, el Buró Político decidió otorgar a la provincia la sede del acto central por el 26 de Julio (Aplausos). En nombre de sus integrantes, y especialmente del Primer Secretario del Partido, compañero Raúl Castro Ruz, llegue a los trabajadores, campesinos, estudiantes, en fin, a todos los pinareños, una merecida felicitación y el reconocimiento de sus compatriotas (Aplausos).
En especial felicitamos a la primera secretaria del Partido, Gladys Martínez Verdecia, y al presidente del Poder Popular de la provincia, Ernesto Barreto Castillo, por haber sabido conducir con organización y  efectividad el entusiasmo, el compromiso y la permanente disposición al combate de sus coterráneos (Aplausos).

José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ofrece las palabras centrales del acto central por el aniversario 64 de la gesta del Moncada y Día de la Rebeldía Nacional, en Vueltabajo, provincia Pinar del Río, Cuba, el 26 de julio de 2017. Foto: ACN/ Abel Padrón.

José Ramón Machado Ventura, segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ofrece las palabras centrales del acto por el Día de la Rebeldía Nacional, en Pinar del Río. Foto: ACN/ Abel Padrón.

Compatriotas:
Ustedes mejor que nadie saben que aún resta mucho por hacer para lograr el despegue definitivo de la economía y con ello dar respuesta a las necesidades de nuestro pueblo.
En esa larga y difícil batalla estamos convencidos de que los hijos de esta indómita tierra seguirán en la primera línea, como sus padres y abuelos, que nunca se resignaron al ostracismo a que intentaron condenarlos el opresivo régimen colonial primero, y posteriormente una república sometida a los designios imperialistas.
Esta tierra vio nacer a Isabel Rubio, la valiente capitana de sanidad del Ejército Libertador, grado militar que le otorgó el propio Maceo, en reconocimiento a su significativo aporte a la causa independentista; y al Coronel Manuel Lazo que brindó una destacada contribución al éxito de la invasión, una de las hazañas más brillantes de nuestra historia.
Medio siglo después, más de 40 jóvenes de la entonces provincia de Pinar del Río participaron en las acciones del 26 de Julio, fundamentalmente artemiseños, pero también de otros municipios, incluida esta ciudad. Tres de ellos cayeron en combate y otros 13 fueron víctimas de los crímenes ordenados por el dictador tras el asalto.
En San Juan y Martínez nacieron y murieron, con solo 17 y 18 años de edad, los hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, paradigmas y símbolos de los miles de jóvenes cubanos caídos en la lucha por un futuro de justicia y dignidad para la Patria. El próximo 13 de agosto se cumplirán seis décadas de aquel aborrecible crimen.
Los hijos de esta provincia, como los de toda Cuba, batallaron incansablemente hasta alcanzar la victoria definitiva. Así lo hicieron los guerrilleros del Frente de Pinar del Río y los combatientes de la lucha clandestina en campos y ciudades.
Esta es la tierra de los Malagones, 12 humildes campesinos que constituyeron el embrión de nuestras milicias populares, en cumplimiento de una orden del Comandante en Jefe.
Son incontables las pinareñas y pinareños que nutrieron las filas de alfabetizadores, milicianos, combatientes de la lucha contra bandidos e internacionalistas; en fin, de cuanta batalla se ha librado durante estos largos años.
Son los mismos que hoy desde el surco, la mina, la fábrica, la trinchera, el aula y otros frentes no menos importantes, derraman su sudor en la construcción de un futuro mejor para la Patria.

 La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Compañeras y compañeros:
Como ha señalado el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en más de una ocasión, el rumbo de la Revolución está trazado. En correspondencia con los acuerdos del VII Congreso del Partido venimos trabajando y contamos hoy con documentos programáticos que fijan la dirección y el alcance de los cambios que continuaremos haciendo en el propósito de lograr un socialismo próspero y sostenible.
Todo lo anterior en medio de una situación internacional compleja, a la que se refirió de forma precisa el compañero Raúl al clausurar, el pasado 14 de julio, la Novena Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular y cito sus palabras:

“Reiteramos hoy la denuncia del Gobierno Revolucionario a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasarán”.

En las últimas semanas se han incrementado las acciones injerencistas y desestabilizadoras contra el gobierno bolivariano y chavista encabezado por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, al que reiteramos nuestra invariable solidaridad.
A la guerra no convencional, que resiste ejemplarmente desde hace varios años la unión cívico-militar del pueblo venezolano, se ha sumado recientemente la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales.
A su vez, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), continúa su deleznable actuación al servicio del imperialismo, al comparecer ante el subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado de Estados Unidos en apoyo a la aplicación de sanciones.
Hace pocos días un influyente diario estadounidense elucubraba sobre el presunto involucramiento de nuestro país en una eventual mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela.
Cuba rechaza rotundamente tales insinuaciones y reclama el absoluto respeto a la soberanía y a la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela (Aplausos).
Quienes intentan desde el exterior dar lecciones de democracia y derechos humanos, mientras alientan la violencia golpista y el terrorismo, deben sacar sus manos de esa nación.
Solo compete al pueblo y al gobierno bolivarianos superar sus dificultades sin intromisión extranjera en sus asuntos internos.
Reafirmamos, una vez más, nuestra inconmovible solidaridad con el pueblo venezolano (Aplausos).
Ante nuestro pueblo, ante la memoria de nuestros heroicos muertos, ratifiquemos que no traicionaremos jamás la gloria y el orgullo infinito de haber servido con modestia a la Patria y a la Revolución, bajo las ideas y firme conducción de Fidel y Raúl (Aplausos).
¡Gloria eterna a nuestros héroes y mártires!  (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)
¡Viva la Revolución!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Fidel!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Cuba libre!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
(Ovación.)

Eligen delegada directa de la Brigada de la Frontera al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes

El segundo secretario de la UJC entrega el reconocimiento a la joven Yaisis Isaac del Río. Foto: Leonel Escalona Furones

La primer teniente Yaisis Isaac del Río, oficial para el trabajo de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la Brigada de la Frontera, fue electa primera delegada directa del territorio del Ejército Oriental al XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a celebrarse del 15 al 21 de octubre de 2017 en la ciudad rusa de Sochi.

La joven santiaguera, de 29 años de edad, devenida guantanamera al casarse con un oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), de la provincia más oriental de Cuba, recibió el voto de la mayoría de los 912 militantes que lo ejercieron en esa unidad militar, Orden Antonio Maceo.

«Es un alto honor para mí y un merecido reconocimiento a la labor de los jóvenes de la Brigada de la Frontera, encargados de custodiar el perímetro con la ilegal base naval que el gobierno de los Estados Unidos mantiene en nuestro territorio, hace más de un siglo, en contra de la voluntad de los cubanos», subrayó la licenciada en Ciencias Sociales.

Abundó que su elección entraña el compromiso de ser fieles seguidores de las ideas del Héroe Nacional José Martí y del Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, al frente de los jóvenes combatientes de la Primera Trinchera Antimperialista de América.

En la ceremonia Ronal Hidalgo Rivera, segundo secretario del Comité Nacional de la UJC, leyó la declaración de la juventud cubana en respaldo al pronunciamiento del Gobierno Revolucionario, tras el anuncio de la política contra Cuba del presidente de Estados Unidos, el pasado 16 de junio. El texto fue apoyado por los soldados, oficiales y trabajadores civiles de la gloriosa unidad.

El acto, celebrado en el Estado Mayor de la Brigada de la Frontera, a pocos metros del enclave militar yanqui, estuvo presidido además por Oreste Hernández Martínez, miembro del Buró provincial del Partido, los primeros secretarios de la UJC

¿Qué dice el Derecho Internacional sobre la base naval en Guantánamo?

Escrito por Harold Bertot Triana* Publicado el 05 Mayo 2017

 

Los reclamos de Cuba para la devolución del territorio guantanamero donde se ubica la base naval norteamericana demandan un análisis desde el Derecho Internacional. Pese a su incuestionable «inmoralidad», existen diversas posiciones jurídicas respecto al fundamento que pudiera alegar Cuba en un litigio ante la Corte Internacional de Justicia o para que esta emita una Opinión Consultiva.

Un Derecho Internacional moldeado acorde a los intereses de los imperios, impuesto durante el siglo XX, hace surgir la polémica sobre las posibilidades reales de los estados sumidos durante decenios en el colonialismo, en sus demandas territoriales contra los antiguos colonizadores.

La base naval en Guantánamo se ampara en varios instrumentos jurídicos: el Artículo VII de la Enmienda Platt, el Convenio de 1903 y su Reglamento para el Arrendamiento de las Estaciones Navales y Carboneras, y el Tratado de Relaciones entre Cuba y Estados Unidos de 1934.

En el Convenio de 1903, Estados Unidos reconocía «la continuación de la soberanía definitiva de la República de Cuba sobre las extensiones de tierra y agua» donde se asentaría la estación naval. Cuba consentía «en que durante el período en que los Estados Unidos ocupen dichas áreas a tenor de las estipulaciones de este Convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicción y señorío completos».

Han sido documentados los momentos de coacción ejercidos por el ocupante norteamericano contra los constituyentes de 1901 para que aprobaran la Platt. Ello tiene consecuencias para el Derecho Internacional en materia de Tratados, aunque exista más de una opinión al respecto.

Posiciones encontradas sobre nulidad del convenio de 1903

La mayoría de los tratadistas cubanos —entre ellos Fernando Álvarez Tabío, Miguel D’Estéfano y Olga Miranda— han convenido en que el Tratado de Arrendamiento de 1903 resulta nulo. Se basan en la Convención sobre el Derecho de Tratados, aprobada en 1969 y ratificada por Cuba en 1998, y que Estados Unidos no ha ratificado aún. En esta se recoge la nulidad de un tratado cuando ha sido impuesto mediante la amenaza o el uso de la fuerza para coaccionar. Estos autores consideraron, con incuestionable evidencia, que las condiciones en que se impuso la Enmienda Platt y se concertó el Tratado de 1903, encajaban en este supuesto.

Pero existen posiciones contrarias. Algunos consideran que el Tratado de Arrendamiento de 1903 es anterior a la Convención de Viena de Derecho de Tratados y a la Carta de Naciones Unidas de 1945. Ello es base para sostener, no solo la imposibilidad de aplicar la Convención a tratados celebrados con anterioridad (a partir del principio de irretroactividad reconocido en su artículo 4, al que Cuba se opuso cuando emitió una declaración unilateral para aplicarla a tratados celebrados con anterioridad), sino para aducir el principio de intertemporalidad del Derecho. Acorde a esta máxima, se debe aplicar el derecho existente en el tiempo cuando concluyó el Tratado.

La mayoría de los autores de Derecho Internacional consideran que con anterioridad a 1919 no se proscribía el uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Se entiende que no puede alegarse que el Tratado de 1903 sea nulo porque entonces no existía la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza, que aparece luego de los Tratados de 1903 y 1934.

Sin embargo, parece desconocerse que en el espíritu de la Carta de Naciones Unidas, y de los esfuerzos de la comunidad internacional por acabar con los vestigios del colonialismo, debe rechazarse el principio de intertemporalidad. Siguiendo a este, no cabría revisar ningún acuerdo que por medio de la amenaza o el uso de la fuerza haya forzado a los estados colonizados a soportar graves violaciones a su soberanía e integridad territorial.

El Derecho Internacional no debe tolerar situaciones jurídicas creadas con anterioridad cuyo nacimiento haya sido producto de violaciones de normas que hoy la comunidad internacional acepta como imperativas.

El Artículo 64 de la Convención de Viena establece que, si «surge una nueva norma imperativa de derecho internacional general, todo tratado existente en oposición con esa norma se convertirá en nulo». Esta disposición debe ser interpretada para extenderse, no solo al contenido del Tratado, sino a las circunstancias que llevaron a acordarlo. Por eso debe considerarse nulo: por arrancarse el consentimiento del Gobierno cubano en un momento donde se «legalizaba» la amenaza del uso de la fuerza.

Otros autores —aun admitiendo la posibilidad de aplicar la Convención de Viena al análisis de la estación naval— indican que, si bien la Enmienda Platt fue incorporada a la Constitución de 1901 mediante coacción, el arrendamiento de 1903 y 1934 fue realizado por un Gobierno cubano con control de su tierra, y no sujeto a ocupación por un ejército. Pero la historiografía ha demostrado la falsedad de que el Convenio de 1903 se haya realizado en tal independencia. ¿Acaso no se fundamentaba en una situación de cuasi protectorado al que lo sumía la Enmienda Platt?

El tratado de relaciones de 1934

Con gran rechazo a las prácticas intervencionistas del Gobierno de Estados Unidos en Latinoamérica, se celebró en 1933 la Séptima Conferencia Internacional Americana, en la que se aprobó una Convención sobre Derechos y Deberes de los estados que —con la Enmienda Platt y la base norteamericana en Guantánamo como temas fundamentales— había aprobado un artículo donde acentuaba la obligación de no reconocer adquisiciones territoriales o ventajas especiales por la fuerza, sea por el uso de las armas, representaciones diplomáticas conminatorias o cualquier medio de coacción.

Con la presencia de un Gobierno de facto presidido por Carlos Mendieta, se firma un nuevo Tratado de Relaciones y un nuevo Tratado de Reciprocidad Comercial. En el primero se pasó revista a la base naval y se acordó que —en tanto las dos partes contratantes no acordaran modificar o abrogar las estipulaciones del Convenio— estas seguirían.

Aunque existen elementos históricos que confirman la intervención norteamericana en las ventajas que le otorgó el Tratado de 1934 respecto a la base naval, fueron otras las circunstancias que condicionaron el Gobierno de Mendieta en la concertación del nuevo tratado respecto a los años 1901 y 1903. Los intereses norteamericanos eran compatibles con una casta política y militar que procuraba protección y reconocimiento del vecino del Norte.

Si bien en muchas ocasiones para el Derecho Internacional que se ha impuesto en el mundo no tiene caso que el Tratado de 1934 haya nacido de un Gobierno ilegítimo para expresar la voluntad del pueblo cubano —lo que conllevaría a la nulidad del Tratado— existen otros elementos importantes.

Respecto al mencionado Artículo 64 de la Convención de Viena —referente al surgimiento de una nueva norma imperativa de derecho internacional general, a los efectos de su nulidad si el tratado existente está en oposición con esta— una surgida con posterioridad es el derecho de los pueblos a la libre determinación. Cuba podría invocarla para la terminación del Tratado de arrendamiento de 1934.

La Convención de Viena también registra una violación grave del tratado, que puede provocar su terminación, cuando se ha violado una disposición esencial para la consecución de su objeto. En los artículos 2 y 3 del Tratado de Arrendamiento de 1903 se promulgó como objeto el establecimiento de estaciones carboneras o navales. Pero desde los años 90 ha servido como campo de internación de haitianos y cubanos y, luego de 2011, fue utilizada como campo de prisioneros para supuestos terroristas, sometidos a torturas. La prohibición de la tortura es una norma imperativa del Derecho Internacional, y supone violación grave del Tratado que puede invocarse para su terminación.

La misma Convención contempla además, entre las causas de suspensión de los tratados, el cambio en las circunstancias, que implica la revisión de un tratado por tiempo indefinido cuando ha cambiado el contexto que le dio vida jurídica.

El Artículo VII de la Enmienda Platt (fundamento para el establecimiento de la base) destacó que se hacía «para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa»; y en el Preámbulo del Tratado de 1934: «animados por el deseo de fortalecer los lazos de amistad entre los dos países y de modificar con ese fin las relaciones establecidas entre ellos por el Tratado de Relaciones firmado en La Habana el 22 de mayo de 1903». Ejemplos suficientes demuestran que, con el triunfo revolucionario de 1959, estas circunstancias cambiaron.

El reclamo del pueblo y Gobierno de Cuba a la devolución de este territorio usurpado es legítimo. La verdad y la historia están de su lado.

*Profesor del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, y de Derecho Internacional Público en la Universidad de La Habana.

Fuente: Periódico Juventud Rebelde

Exigen cierre de las bases militares extranjeras

Declaración final del V Seminario Internacional de Paz
Exigen cierre de las bases militares extranjeras .

Convocan a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad

Autor: Jorge Luis Merencio Cautín | internet@granma.cu

6 de mayo de 2017 13:05:35
Foto colectiva de los participantes. Foto: Del autor

GUANTÁNAMO.— El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de las bases y enclaves militares foráneos en todo el mundo, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad.

Teniendo en cuenta ese peligroso contexto llama a extender la divulgación del contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y a fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por el imperialismo para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.
El cierre de la prisión instalada en la base naval de Guantánamo y la devolución del territorio ocupado ilegalmente por el enclave, han contado con el respaldo total de los asistentes al seminario.

La declaración final pide, además, mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela, dirigidas a destruir la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Un total de 217 delegados, en representación de 32 países, asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, quienes rindieron homenaje hoy a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en esta ciudad.

Pacifistas reunidos en Cuba piden cierre de bases militares

El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de los enclaves militares foráneos en todo el planeta, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Asimismo, convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra numerosos países, y alerta a los pueblos sobre los peligros de una nueva guerra mundial que pondría en peligro la existencia humana.

Teniendo en cuenta ese contexto, es importante divulgar el contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por las grandes potencias para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.

También se pide mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela para acabar con la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Los 217 delegados en representación de 32 países, que asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, en la provincia de Guantánamo, rindieron homenaje este sábado a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en ese territorio.

Fuente: Granma.