Diario norteamericano califica de vergüenza la prisión de EE.UU. en Guantánamo

La prisión que mantiene hoy Estados Unidos en la base naval de Guantánamo, Cuba, es un desprestigio internacional para nuestro país y una vergüenza que ya debe clausurarse, asegura el diario norteamericano La Opinión.
Un editorial publicado por ese medio, el mayor periódico en español de Estados Unidos, califica también a esa cárcel como una afrenta a los derechos humanos y ‘un capítulo vergonzoso de la Guerra contra el Terrorismo que debe cerrarse de una vez por todas’.

El medio con sede en Los Ángeles, California, criticó la idea de que haya crímenes tan horribles que merezcan ser castigados con décadas de encierro, a pesar de no haberse declarado la culpabilidad del acusado.

La Suprema Corte de Justicia pudo intervenir en el caso del yemení Moath Hamza Ahmed al Alwi, detenido en Pakistán en diciembre de 2001, señaló el editorial, pero indicó que los magistrados rechazaron el caso.

El juez Stephen Breyer escribió que en algún momento el alto tribunal tiene que decidir ‘si el Congreso autorizó y si la Constitución permite la continua detención dada la duración y otros aspectos relevantes al conflicto’, citó el diario.

De acuerdo con el periódico, es lamentable que los jueces se nieguen a intervenir. ‘Esta no es la primera vez que le llegan casos procedentes de Guantánamo. En 2008 la Suprema Corte determinó que los presos tienen el derecho legal de ir ante el juez a desafiar la legalidad de su detención y solicitar su liberación’.

Sin embargo, la publicación indicó que durante los últimos 10 años el máximo tribunal del país rechazó subsecuentes apelaciones de los detenidos.

Añadió que los procesos judiciales autorizados por la Suprema Corte hoy están paralizados por las disputas ante la negativa del Gobierno de proveer a la defensa documentación secreta, frente a testimonios obtenidos con la tortura.

Los ataques terroristas del 2001 desencadenaron acciones, leyes y decisiones al calor de las emociones. Uno de ellos fue la base naval de Guantánamo para encerrar a los ‘peor de lo peor’. La idea era tenerlos en un limbo legal, sin derechos ni protección alguna. Ya es hora de asumir la responsabilidad, apuntó La Opinión.

Recordó que el expresidente Barack Obama (2009-2017) quiso cerrar el lugar, pero el Congreso se negó a traer a los prisioneros a Estados Unidos, mientras la administración del actual mandatario, Donald Trump, ‘extendió la vida de la prisión por 25 años más y trató sin éxito llevar a la base a los detenidos del Estado Islámico’.

La cárcel, inaugurada el 11 de enero de 2002 por orden del entonces presidente republicano, George W. Bush (2001-2009), representó desde su apertura otro capítulo oscuro en la historia de una base naval que permanece hace más de un siglo en territorio cubano contra la voluntad del pueblo y Gobierno de la isla.

(Prensa Latina)

Base Naval en Guantánamo: una herida abierta en cada caimanerense

Para un caimanerense la base estadounidense anclada a las puertas de nuestra bahía significa mucho o absolutamente nada…. Te cuento esto más allá de las referidas lecciones de historia y el natural sentimiento de cercanía geográfica que, sin demasiado esfuerzo, hasta el menos experimentado expresa el significado de ese enclave militar. La base naval marca cada calle con una señal de dolor o mal recuerdo.

Las historias tienen protagonistas que podrían contarla, donde la cercanía significa sobresalto, ruido de minas y pases para acceder al pueblo donde naciste, creciste, y del que probablemente no pienses irte en tu vida. Pero no solo así pensamos quienes habitamos en este marino poblado.

Nosotros tenemos memoria, y por esos crímenes cometidos desde ese enclave, no podemos desmallar en el empeño por la exigencia en la devolución del suelo patrio. Porque cada maña cuando camino las calles de este municipio y veo cada edificación nueva, se que la opresión no resuelve los problemas de la humanidad. Por esos cuentos de la abuela que sabe a ciencia cierta y no quiere que las futuras generaciones vuelvan a la prostitución y muchos menos a la corrupción.

Es por ello que hoy y cuantas veces sea necesario alzo mi voz, porque aunque para algunos la base puede no significar nada, puede no doler en lo absoluto…hay otros que la llevan como un bulto o una herida que no sana y muchos se sabe cuando cicatrizará.

No se trata solo de la ocupación de una porción de tierra cubana, es eso y mucho más, es un sentimiento que tiene expresión en la práctica, en la escasa pesca con que regresan a Caimanera las barcazas luego de una noche rebuscando la mar, en el puerto huérfano con tan buena Bahía detrás, la tercera de bolsa más grande del mundo, en el agua de mar que, en esa geografía, ya lo he dicho y escrito antes, no parece mar sino otra cosa.

(RadioBahia)

Activan sitio web del Ministerio del Interior

El Ministerio del Interior (MININT) de Cuba  lanzo  su sitio  web  Nuestra Fuerza es la  Fuerza del Pueblo dedicado  a difundir el quehacer de sus combatientes y trabajadores  civiles  en la preservación del orden interior  y  la seguridad del país.

Con  la presencia del general de brigada Lázaro Álvarez  Casas, viceministro del MININT y jefes  de direcciones de la  institución  armada  se realizó el lanzamiento del sitio   www.minint.gob.cu que cuenta  con sesiones dedicadas a la Policía  Nacional  Revolucionaria (PNR),Tropas Guardafronteras  ,Dirección de Identificación ,Inmigración y Extranjería,Cuerpo de Bomberos de Cuba ,Dirección de Menores , Cuerpo de Guardabosques  de Cuba y Capacitación y Preparación.

El coronel  Francisco Arias Fernández, Jefe de Divulgación del  MININT  en las palabras  de apertura destaco   que Hoy se abre una etapa superior en el desarrollo del proceso de informatización del Ministerio del Interior con la apertura de su sitio web  en Internet, fruto del empeño de la jefatura de la institución y sus combatientes en implementar la política de Comunicación  Social del  Estado y el Gobierno, aprobada en el Consejo de Ministros, que debe de ser realizada con nuestros  propios  recursos posibilidades y talento.

Destaco que se pretende en un futuro no lejano, como parte  del desarrollo del gobierno  electrónico en el país, pueda convertirse en un facilitador de los múltiples  servicios que ofrecen  diversos órganos del MININT  a la población y  contribuir a agilizar los trámites que se realizan en esas instancias.

En  estos momentos el  sitio  incluye   especialidades, noticias, historia, tramites, normativas, galería, contacto y  audiovisuales.

La  historia  del  Ministerio del  Interior la ha escrito  nuestro pueblo y esta será un arma estratégica para que sea aún  más indestructible la unidad y la comunicación permanente entre ambos.

La base naval de Estados Unidos en Guantánamo es hija de la Doctrina Monroe

De guerra en guerra, se ha escrito la historia de las naciones. La paz, durante siglos, no ha significado otra cosa que la ausencia temporal de guerra. Uno de los símbolos de esa triste regularidad son las bases militares que las grandes potencias instalan en espacios ajenos a su territorio como para recordar cada día y en cualquier lugar del planeta que la seguridad de la humanidad está amenazada en todas partes y al alcance y la voluntad de los más poderosos.

El mundo en que desarrollamos nuestro esfuerzo contra las guerras las organizaciones antibelicistas en la actualidad, no es aquel en que vivieron nuestros antepasados más lejanos ni aquel que conocieron nuestros abuelos.

El desarrollo cultural, económico y tecnológico ha hecho que habitemos hoy un mundo que podría aportar bienestar y buena calidad de vida para todos los seres humanos. Sin embargo, en los terrenos político y social, el hombre no ha podido materializar globalmente sus aspiraciones de justicia y un mundo cuajado de inequidades entre naciones y dentro de cada nación, ha hipotecado el progreso de la especie humana.

Conflictos internos enraizados en desigualdades sociales cada vez más graves entre países ricos y países pobres reflejan un cruel y malsano egoísmo que ha colocado al planeta al borde del desastre.

No obstante el cierre reciente de cientos de bases en Irak y Afganistán, Estados Unidos mantiene cerca de 800 bases militares en más de 70 países y territorios en el extranjero. Ellas pueden ser desde gigantescas y sofisticadas hasta pequeñas instalaciones de radar o para otros propósitos con fines bélicos.

Gran Bretaña, Francia y Rusia, en su conjunto, tienen unas 30 bases en suelo extranjero. Esta disparidad entre la superpotencia norteamericana y las otras potencias parece llamada a pregonar quién manda y quienes debían obedecer.

De las 800 bases militares estadounidenses a lo largo del mundo, 76 están en América Latina. Entre las más conocidas resaltan: 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, 9 en Colombia y 8 en Perú, concentrándose la mayor cantidad en Centroamérica y el Caribe. La más antigua de todas está en Cuba, en contradicción con la voluntad del pueblo y el gobierno cubanos.

Datos provenientes del Informe de la Estructura de Base anual del Pentágono y de otras fuentes gubernamentales, noticiosas o académicas, ayudan a mostrar cuán lejos ha llegado Estados Unidos como promotor y alentador de guerras.

Según cálculos divulgados en dicho informe, el mantenimiento de bases y tropas en el extranjero costó a los países que las operan entre 85.000 y 100.000 millones de dólares en el año fiscal 2014; el costo total esas bases y tropas en zonas de guerra es de entre 160.000 y 200.000 millones de dólares.

No se incluyen en esta cifra ubicaciones cooperativas de seguridad más pequeñas y sitios sospechosos pero no confirmados de alojar militares extranjeros.

Junto al repudio mundial por las bases extranjeras, en los propios Estados Unidos, estos costos han motivado grandes debates sobre si hay o no necesidad de que Washington tenga tantas bases en el extranjero y si ello hace a la nación y al mundo más o menos seguros frente a los peligros de guerra.

Durante la Guerra Fría, las fuerzas estadounidenses instalaron cientos de bases en Japón y el Pacífico para rodear a China y la Unión Soviética. Desde 1995, las protestas contra las bases han pululado y han sido son especialmente intensas en la isla japonesa de Okinawa, donde todavía hay más de treinta.

Cientos de bases en Europa han cerrado desde la década de 1990, pero la presencia de bases y tropas (11.500) en Italia se ha mantenido constante. Recientemente, Estados Unidos ha instalado nuevas bases en Sicilia, en Italia, para manejar desde allí las operaciones contra África.

Durante la Guerra Fría, las fuerzas estadounidenses ocuparon cientos de bases en Japón y el Pacífico para rodear a China y la Unión Soviética. Desde 1995, las protestas contra las bases se han intensificado particularmente en Okinawa, donde todavía hay más de 30 bases.

Desde 1982, funciona una base “temporal” en Honduras, catalogada así en aras de hacer buena la ficción de que no existen bases estadounidenses en esa nación centroamericana burlando la prohibición en su Constitución, que prohíbe la presencia “permanente” de tropas extranjeras en su territorio.

Un “lugar de seguridad cooperativa” en Uagadugú, Burkina Faso, es parte de una nueva generación de pequeñas bases clandestinas llamadas “lirios” que aparecen en países con poca presencia militar estadounidense. No menos de once de esas bases en África albergan fuerzas operacionales especiales, aviones teledirigidos y vuelos de vigilancia.

En Italia, había 505 bases a la altura de la ocupación estadounidense, pero el parlamento iraquí rechazó el pedido del Pentágono de mantener 58 bases “duraderas” después de la retirada de 2011. Las fuerzas de Estados crecer en número.

En Tailandia, el Pentágono alquila a un contratista espacio en la Base Aérea Naval de U-Tapao, lo que permite a los funcionarios estadounidenses y tailandeses que lo negociaron declarar que no existe allí base estadounidense alguna ni hay tampoco acuerdo intergubernamental para instalarla. Las bases fueron importantes centros logísticos para las guerras contra Irak y Afganistán.

Había 505 bases a la altura de la ocupación estadounidense, pero el parlamento iraquí rechazó el pedido del Pentágono de mantener 58 bases “duraderas” después de la retirada de 2011. Las fuerzas estadounidenses han ocupado por lo menos cinco bases desde 2014 y están considerando más instalaciones con este tipo.

Filipinas desalojó a las fuerzas estadounidenses de bases masivas en la década de 1990. Desde 2002, al menos 600 soldados estadounidenses han sido desplegados para ayudar a las fuerzas filipinas a combatir a insurgentes desde siete lirios; unos 6.000 soldados estadounidenses operan temporalmente al amparo de “ejercicios militares”.

La militarización de la lucha anti drogas con la intervención directa de los Estados Unidos ha dejado en los últimos años en este país decenas de miles de muertes. La Iniciativa Mérida, firmada el 30 de junio de 2008 entre los presidentes J. W. Bush y Calderón implicó, según los acuerdos firmados, el entrenamiento de fuerzas militares mexicanas por Estados Unidos, la venta del armamento necesario y la estrategia militar para la seguridad y control del Estado por parte de las fuerzas mexicanas, y por medio de las agencias estadounidenses FBI, CIA, DEA y demás que ya estaban operando en territorio mexicano, el sobrevuelo sobre todo el territorio de aviones espías no tripulados y la injerencia de tropas estadounidenses en la seguridad interna del país.

Ninguno de estos acuerdos anula al anterior, todos son complementarios y han puesto cada vez más acento en la “guerra contra el narcotráfico y el terrorismo” en cuyo marco se ha conocido en mayo de 2011 de la creación de dos bases militares en la frontera con Guatemala, ambas bases contando con todas las “facilidades” de la tecnología militar para más de seiscientos efectivos en cada una.

En conferencia de prensa el Comandante de la VII región militar de México, general Salvador Cienfuegos Zepeda, declaró que tropas del ejército realizan operaciones militares en todo el territorio chiapaneco, sobre todo en la Frontera Comalapa, y que estas dos nuevas bases militares estarán situadas en Chiquimosuelo y Jiquipilas, por recomendación de la DEA. Esto se suma a los catorce mil militares ya asentados en Chiapas.

En mayo de 2011, comenzó la construcción de la Academia Estatal de Formación y Desarrollo Policial, en Las Encinas, San Salvador de Chachapa al oriente de la capital de Puebla. Este lugar, destinado a ser reserva ecológica será en lo adelante reserva militar. Así lo presentó Keith W. Mines, director general de la Inteligencia Militar, quien dejó claro que el FBI y otras agencias de EEUU tendrán participación directa en esta academia. Además, una fuerza de tareas estadounidense ayudará en las zonas más conflictivas, según revelaron altos oficiales del Ejército mexicano.

Formalmente, ni la Academia de Las Encinas, ni las bases de Chiquimosuelo y Jiquipilas, aparecen como bases de EEUU. Sin embargo, en el marco descripto, no cabe duda de que es el Pentágono quien dirige las operaciones según investigadores del movimiento pacifista mexicano MOPPASSOL.

El Comando Sur norteamericano, en marzo del 2018, hizo pública una información sobre su estrategia para la región en los próximos diez años, los principales “peligros” o “amenazas” que la acechan y el modo de enfrentarlas. Mencionó a Cuba, Venezuela, Bolivia, “la lucha contra el narcotráfico”, “las redes ilícitas regionales y transnacionales”, “una mayor presencia de China, Rusia e Irán en América Latina y el Caribe”, “el auxilio ante desastres”, así como “el papel asignado a las fuerzas de seguridad de cada país en diferentes rubros vinculados a la seguridad interna, regional e internacional.”

El Comandante del Comando Sur, almirante Kurt Tidd, en febrero del 2018 expuso ante el Congreso los escenarios planeados para el continente, objetivos, medios y estrategias acordes con la Estrategia de Defensa Nacional (2018) y la Estrategia de Seguridad Nacional (2017-2018).

“En términos de proximidad geográfica, comercio, inmigración y cultura, no hay otra parte del mundo que afecte más la vida cotidiana de Estados Unidos que América Central, América del Sur y el Caribe”, afirmó el almirante estadounidense.

Los desafíos para la hegemonía, planteó, se enfrentarán por medio de una “Red de Redes”, operada por el Comando Sur en conjunto con las agencias estadounidenses y los aliados. Tres Fuerzas de Tarea Conjunta actuarán en este plan: Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo (Base Aérea de Soto Cano, Honduras), Fuerza de Tarea Conjunta de Guantánamo, la Fuerza de Tarea Interagencial y Conjunta-Sur (Cayo Hueso, Florida).

La respuesta para casos de contingencias incluye: Defensa del Canal de Panamá y el área del propio Canal; Operaciones de control de migración; Asistencia humanitaria y Respuesta ante desastres; Operaciones militares unilaterales, bilaterales o multilaterales llevadas a cabo por las fuerzas en respuesta a cualquier crisis.

Según el informe del almirante Kurt Tidd, Cuba sigue amenazando los intereses de Estados Unidos en la región, por sus supuestas actividades de vigilancia y contrainteligencia en varios países. El alto oficial estadounidense sostiene que en Venezuela que se aprecia una cierta influencia cubana en el servicio de inteligencia y en las fuerzas armadas.

Colombia es el actor clave en la región, dada su nueva relación con la OTAN. Colombia invirtió en el 2017 el 3,1 % de su PIB en gasto militar, equivalentes a USD 9 713 millones. La inversión de este país es la segunda más alta de la región sudamericana, según el total de su gasto militar, solo por debajo de Brasil.

El tercer país con más dinero destinado a sus ejércitos es Argentina con USD 5 680 millones, equivalentes al 0,9 % de su PIB.

Estados Unidos divide al mundo en nueve comandos, para América Latina y el Caribe. El Comando sur, con su red de bases militares, incluida la IV Flota, que es en sí misma un conjunto de bases muy operativas y con gran capacidad de desplazamiento, constituye una seria amenaza.

Estas bases no son solo militares, aunque todas lo son en su esencia. El renacimiento de la Doctrina Monroe, evocada por el Ex Secretario de Estado de los Estados Unidos Rex Tillerson, (anteriormente director ejecutivo de Exxon Mobil Corporation entre 2006 y 2016), cuando advirtió sobre la amenaza que representa para “nuestros valores democráticos” la presencia comercial de China y de Rusia en la región, muestra un reverdecer de la peor línea de acción del pensamiento imperial.

El objetivo del imperio es incrementar la presencia militar en la región con el fin de asegurar sus intereses hegemónicos en el hemisferio, consolidar un frente contra Venezuela y perpetuar su dominio sobre los inmensos recursos económicos de América Latina y el Caribe.

En el extremo oriental de la isla de Cuba, en la Bahía de Guantánamo, una de las más extensas y profundas del archipiélago cubano, radica desde el año 1903, de manera ilegal, una base Naval de Estados Unidos.

El 12 de junio de 1901, en condiciones de la ocupación militar de Cuba por Estados Unidos se había incorporado como apéndice a la Constitución de la República de Cuba, la Enmienda Platt, que articulaba los fundamentos esenciales que posibilitaron al gobierno de Estados Unidos imponer su voluntad como fuerza ocupante en la Isla.

En febrero de 1903, el entonces Presidente Tomás Estrada Palma, bajo las condiciones que imponía la ocupación militar de Estados Unidos, suscribió con el gobierno estadounidense un documento conocido por Convenio de la Base Naval de Guantánamo, que disponía el arriendo a Estados Unidos de estaciones navales y carboneras.

El 29 de mayo de 1934, con la firma del Tratado de Relaciones entre Cuba y Estados Unidos, quedan sin vigencia el Tratado Permanente de 1903 y la Enmienda Platt, pero ésta última con la expresa excepción de que Estados Unidos seguiría ocupando la Base Naval de Guantánamo mientras ésta no fuera abandonada por voluntad de Washington.

A partir de la crisis migratoria de 1994, por acuerdo de ambos gobiernos, se iniciaron encuentros regulares entre los mandos militares de cada parte, como resultado de lo cual se ha logrado mantener desde entonces un ambiente de seguridad en torno al perímetro de la instalación norteamericana, para conveniencia de ambas partes.

Desde enero de 2002, Estados Unidos ubicó en el Sector Este de la Base Naval, el centro de detención para alojar a los prisioneros de la llamada Guerra Global contra el Terrorismo. Esa prisión, que se hizo famosa por la ejecución a los cautivos de tratos inhumanos que han dado a la instalación una reputación, tan bochornosa, como ilegal sigue siendo su ocupación.

La Base Naval cuenta con dos aeródromos y varios muelles, espigones y amarraderos con capacidad de atraque para distintos tipos de buques.

Entre 1962 y 1996, se registraron 8 288 violaciones del territorio nacional de Cuba desde la Base Naval en Guantánamo, incluidas 6 345 violaciones aéreas, 1 333 violaciones navales y 610 violaciones territoriales. Del total de violaciones, 7 755 se produjeron entre 1962 y 1971.

A partir de la crisis migratoria de 1994, por acuerdo de ambos gobiernos, se iniciaron encuentros regulares entre los mandos militares de cada parte, como resultado de lo cual se ha logrado mantener desde entonces un ambiente de seguridad en torno al perímetro de la instalación norteamericana, conveniente para ambas partes.

Desde enero de 2002, Estados Unidos ubicó en el Sector Este de la Base Naval, el centro de detención para alojar a los prisioneros de la llamada Guerra Global contra el Terrorismo. Esa prisión, que se hizo famosa por la ejecución de tratos inhumanos tales como torturas a los cautivos, lo que le otorgó a la instalación una nueva reputación, tan bochornosa como ilegal y repudiada universalmente es su ocupación por el gobierno de Estados Unidos.

El Movimiento Cubano por la Paz y la soberanía de los pueblos clama por la devolución a la soberanía cubana de ese pedazo inseparable del territorio nacional de la Patria.

Tomado de Cubadebate

Unidad y Solidaridad frente al Imperialismo

El llamado a incrementar la unidad y solidaridad entre los pueblos del mundo, frente a la agresividad del imperialismo yanqui, caracterizo las intervenciones en el VI Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, que concluyo en Guantanamo , después de tres días de sesiones, y en el cual participaron más de cien delegados de 35 naciones.

Los pueblos amantes de la paz debemos unirnos para hacer frente al desenfrenado apetito imperialista que en su agónica existencia intenta preservar sus privilegios, puntualizó en sus palabras Víctor Gaute, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Agregó que la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en La Habana, durante la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), mantiene hoy absoluta vigencia, por lo cual resulta indispensable que nuestros pueblos se movilicen en defensa del derecho a vivir en paz, con progreso económico, justicia social, independencia y soberanía.

Gaute convocó a los revolucionarios de todo el mundo a dar la batalla por la liberación de Lula, al apoyo a Venezuela y Nicaragua, y aseguró que Cuba jamás se doblegará ante el bloqueo y la Ley Helms-Burton, incluido su Título III.

La guerra económica y mediática que incentiva el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba busca intimidar a este país para que abandone su solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela, y también acabar con la Revolución cubana, expresó en una intervención especial María do Socorro Gómez, presidenta del Consejo Mundial de la Paz.

Respecto a Venezuela aseguró que EE.UU. disfrazado en su falso lenguaje de lucha por la democracia, los derechos humanos y el medioambiente, lo que quiere es destruir a la Revolución Bolivariana y apoderarse del petróleo de esa nación.

Con la convocatoria a todas las fuerzas pacifistas y progresistas del mundo a multiplicar las acciones e iniciativas en contra del imperialismo y su política guerrerista e injerencista, que pone en grave peligro el destino de la humanidad, concluyó el VI Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

En el acto público de clausura, realizado en la tarde-noche de ayer en la Plaza 24 de Febrero,de la ciudad de Guantanamo se dio a conocer la declaración final del evento, en la que se recoge el compromiso de los participantes de continuar el reclamo a Estados Unidos para que devuelva al pueblo cubano el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo.

Aprobado por los participantes de 35 países, el documento también demanda el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el imperio a Cuba hace cerca de 60 años, y rechaza la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton.

A la vez establece el compromiso de los pacifistas participantes en el Seminario de ampliar la divulgación del contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, dada su actualidad y vigencia en el contexto político regional actual.

Constituyen objetivos de la declaración final, además, intensificar la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela, dirigidas a destruir el proceso bolivariano; el apoyo al Gobierno de Nicaragua y a la liberación de Lula. Los antibelicistas también acordaron continuar alertando a los pueblos de los peligros que representa para la humanidad una guerra nuclear global.