Cuando el dolor aún lastima la memoria

El crimen de Caimanera.

Lo mataron empleando una saña casi animal: luego de propinarle varias heridas con punzones en el cuerpo, le golpearon el cráneo hasta provocarle la muerte. La hemorragia intracraneana acabó con la vida de Rodolfo Rosell Salas, humilde pescador de una cooperativa de Caimanera y padre de una numerosa familia.

http://4.bp.blogspot.com/-lnf5FSUfJpo/Ud8xvLIoiOI/AAAAAAAAAG8/fNUdd_ku-CY/s400/rodolfo-rosell.jpg
Cadáver de Rodolfo

Cuando apareció el cadáver de Rodolfo, aquel infausto 14 de julio de 1962, nadie dudó sobre quiénes fueron los autores materiales de tan horrendo crimen: marines norteamericanos de la usurpada Base Naval de Guantánamo. Muchos elementos existían a favor de esta conjetura, pues desde ese enclave se habían perpetrado numerosas acciones hostiles contra los cubanos. Baste señalar que, desde ese mismo año 1962, un rosario de crímenes, provocaciones y agresiones evidenciarían la agresividad de las tropas yanquis acantonadas en esa base: Continuar leyendo

Un crimen impune, el asesinato de Rubén López Sabariego

jueves, mayo 15, 2014

Por: Pablo Soroa Fernández

El 30 de septiembre de 1961, Rubén López Sabariego se despidió de su familia y partió hacia la ilegítima base naval yanqui enclavada en suelo cubano, en la cual laboraba como chofer. Jamás volvió a vérsele con vida.

Debía regresar al día siguiente, primero de octubre, a las tres de la tarde, pero nada más se supo sobre él hasta el 19 de ese mes, cuando la agencia noticiosa norteamericana United Press International (UPI) dio a conocer el hallazgo del cadáver en una cuneta, en el territorio ocupado por Estados Unidos desde 1903, contra la voluntad popular. Continuar leyendo

La Base Naval en Guantánamo desde la desaparición formal de la Enmienda Platt hasta el Triunfo de la Revolución.

Después de firmado el Tratado de Relaciones de 1934, el territorio de la “estación naval” fue fortificándose y acondicionándose poco a poco hasta que, en la primavera de 1941, la Base quedó establecida como estación naval de operaciones bajo la estructura siguiente: estación naval, estación naval aérea y base del cuerpo de marines y de almacenes.

El 6 de junio de 1934 el Senado de Estados Unidos había aprobado una ley mediante la cual se autorizaba a la Secretaría de Marina para suscribir un contrato a largo plazo con una empresa que se comprometía a abastecer de agua en forma adecuada a la Base Naval en Guantánamo, pero anteriormente existían planes norteamericanos para la construcción de un acueducto que la surtiera de agua procedente del río Yateras. Continuar leyendo

La aplicación de la Enmienda Platt y el establecimiento de la Base Naval en Guantánamo como marco de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

A finales de 1901 se inició el proceso electoral en el cual la candidatura de Tomás Estrada Palma alcanzó el triunfo sin oposición y contando con el apoyo del 47 por ciento del electorado. El Presidente electo en ausencia partió de Estados Unidos rumbo a Cuba el 17 de abril de 1902 y arribó tres días después. El cambio de poderes tuvo lugar el 20 de mayo de 1902 a las 12 del día. Ya se había constituido el Congreso de la República. Leonard Wood embarcó hacia su país en el acorazado “Brooklyn”.

En 1902, poco antes de proclamarse la República, el gobierno norteamericano informó al recién electo Presidente de la Isla sobre los cuatro lugares seleccionados para establecer las estaciones navales ―Cienfuegos, Bahía Honda, Guantánamo y Nipe― previstas por la Enmienda Platt. También se consideró nada menos que el puerto de La Habana como “el lugar más ventajoso para la cuarta estación naval”. Continuar leyendo

El asesinato de Rodolfo Rosell, un crimen del imperialismo

El odio se ensañó en el pescador Rodolfo Rosell. Marines yanquis ultimaron a este pescador mientras realizaba pacíficamente su faena diaria…
Pedro Antonio García Fernández

Pedro Antonio García Fernández
14/07/2012
EXCLUSIVO

El 12 de octubre de 1962, como siempre hacía cuando su esposo, Rodolfo Rosell andaba de pesquería, Elisa Bertó se levantó un poco más temprano que los demás días.

“Cuando fui, como de costumbre, a llevarle el desayuno, y él no apareció, eso me aterró, porque era la primera vez que no se presentaba”, confesaría años después a una periodista.

En aquella entrevista, Elisa Bertó afirmaba: “Mi esposo no desconocía el peligro que significaba atravesar el canal de entrada de la bahía de Guantánamo, porque a ambos lados estaban apostados los soldados norteamericanos, quienes una noche le tiraron”. Continuar leyendo