Jun 22

Eligen delegada directa de la Brigada de la Frontera al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes

El segundo secretario de la UJC entrega el reconocimiento a la joven Yaisis Isaac del Río. Foto: Leonel Escalona Furones

La primer teniente Yaisis Isaac del Río, oficial para el trabajo de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la Brigada de la Frontera, fue electa primera delegada directa del territorio del Ejército Oriental al XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a celebrarse del 15 al 21 de octubre de 2017 en la ciudad rusa de Sochi.

La joven santiaguera, de 29 años de edad, devenida guantanamera al casarse con un oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), de la provincia más oriental de Cuba, recibió el voto de la mayoría de los 912 militantes que lo ejercieron en esa unidad militar, Orden Antonio Maceo.

«Es un alto honor para mí y un merecido reconocimiento a la labor de los jóvenes de la Brigada de la Frontera, encargados de custodiar el perímetro con la ilegal base naval que el gobierno de los Estados Unidos mantiene en nuestro territorio, hace más de un siglo, en contra de la voluntad de los cubanos», subrayó la licenciada en Ciencias Sociales.

Abundó que su elección entraña el compromiso de ser fieles seguidores de las ideas del Héroe Nacional José Martí y del Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, al frente de los jóvenes combatientes de la Primera Trinchera Antimperialista de América.

En la ceremonia Ronal Hidalgo Rivera, segundo secretario del Comité Nacional de la UJC, leyó la declaración de la juventud cubana en respaldo al pronunciamiento del Gobierno Revolucionario, tras el anuncio de la política contra Cuba del presidente de Estados Unidos, el pasado 16 de junio. El texto fue apoyado por los soldados, oficiales y trabajadores civiles de la gloriosa unidad.

El acto, celebrado en el Estado Mayor de la Brigada de la Frontera, a pocos metros del enclave militar yanqui, estuvo presidido además por Oreste Hernández Martínez, miembro del Buró provincial del Partido, los primeros secretarios de la UJC

May 07

¿Qué dice el Derecho Internacional sobre la base naval en Guantánamo?

Escrito por Harold Bertot Triana* Publicado el 05 Mayo 2017

 

Los reclamos de Cuba para la devolución del territorio guantanamero donde se ubica la base naval norteamericana demandan un análisis desde el Derecho Internacional. Pese a su incuestionable «inmoralidad», existen diversas posiciones jurídicas respecto al fundamento que pudiera alegar Cuba en un litigio ante la Corte Internacional de Justicia o para que esta emita una Opinión Consultiva.

Un Derecho Internacional moldeado acorde a los intereses de los imperios, impuesto durante el siglo XX, hace surgir la polémica sobre las posibilidades reales de los estados sumidos durante decenios en el colonialismo, en sus demandas territoriales contra los antiguos colonizadores.

La base naval en Guantánamo se ampara en varios instrumentos jurídicos: el Artículo VII de la Enmienda Platt, el Convenio de 1903 y su Reglamento para el Arrendamiento de las Estaciones Navales y Carboneras, y el Tratado de Relaciones entre Cuba y Estados Unidos de 1934.

En el Convenio de 1903, Estados Unidos reconocía «la continuación de la soberanía definitiva de la República de Cuba sobre las extensiones de tierra y agua» donde se asentaría la estación naval. Cuba consentía «en que durante el período en que los Estados Unidos ocupen dichas áreas a tenor de las estipulaciones de este Convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicción y señorío completos».

Han sido documentados los momentos de coacción ejercidos por el ocupante norteamericano contra los constituyentes de 1901 para que aprobaran la Platt. Ello tiene consecuencias para el Derecho Internacional en materia de Tratados, aunque exista más de una opinión al respecto.

Posiciones encontradas sobre nulidad del convenio de 1903

La mayoría de los tratadistas cubanos —entre ellos Fernando Álvarez Tabío, Miguel D’Estéfano y Olga Miranda— han convenido en que el Tratado de Arrendamiento de 1903 resulta nulo. Se basan en la Convención sobre el Derecho de Tratados, aprobada en 1969 y ratificada por Cuba en 1998, y que Estados Unidos no ha ratificado aún. En esta se recoge la nulidad de un tratado cuando ha sido impuesto mediante la amenaza o el uso de la fuerza para coaccionar. Estos autores consideraron, con incuestionable evidencia, que las condiciones en que se impuso la Enmienda Platt y se concertó el Tratado de 1903, encajaban en este supuesto.

Pero existen posiciones contrarias. Algunos consideran que el Tratado de Arrendamiento de 1903 es anterior a la Convención de Viena de Derecho de Tratados y a la Carta de Naciones Unidas de 1945. Ello es base para sostener, no solo la imposibilidad de aplicar la Convención a tratados celebrados con anterioridad (a partir del principio de irretroactividad reconocido en su artículo 4, al que Cuba se opuso cuando emitió una declaración unilateral para aplicarla a tratados celebrados con anterioridad), sino para aducir el principio de intertemporalidad del Derecho. Acorde a esta máxima, se debe aplicar el derecho existente en el tiempo cuando concluyó el Tratado.

La mayoría de los autores de Derecho Internacional consideran que con anterioridad a 1919 no se proscribía el uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Se entiende que no puede alegarse que el Tratado de 1903 sea nulo porque entonces no existía la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza, que aparece luego de los Tratados de 1903 y 1934.

Sin embargo, parece desconocerse que en el espíritu de la Carta de Naciones Unidas, y de los esfuerzos de la comunidad internacional por acabar con los vestigios del colonialismo, debe rechazarse el principio de intertemporalidad. Siguiendo a este, no cabría revisar ningún acuerdo que por medio de la amenaza o el uso de la fuerza haya forzado a los estados colonizados a soportar graves violaciones a su soberanía e integridad territorial.

El Derecho Internacional no debe tolerar situaciones jurídicas creadas con anterioridad cuyo nacimiento haya sido producto de violaciones de normas que hoy la comunidad internacional acepta como imperativas.

El Artículo 64 de la Convención de Viena establece que, si «surge una nueva norma imperativa de derecho internacional general, todo tratado existente en oposición con esa norma se convertirá en nulo». Esta disposición debe ser interpretada para extenderse, no solo al contenido del Tratado, sino a las circunstancias que llevaron a acordarlo. Por eso debe considerarse nulo: por arrancarse el consentimiento del Gobierno cubano en un momento donde se «legalizaba» la amenaza del uso de la fuerza.

Otros autores —aun admitiendo la posibilidad de aplicar la Convención de Viena al análisis de la estación naval— indican que, si bien la Enmienda Platt fue incorporada a la Constitución de 1901 mediante coacción, el arrendamiento de 1903 y 1934 fue realizado por un Gobierno cubano con control de su tierra, y no sujeto a ocupación por un ejército. Pero la historiografía ha demostrado la falsedad de que el Convenio de 1903 se haya realizado en tal independencia. ¿Acaso no se fundamentaba en una situación de cuasi protectorado al que lo sumía la Enmienda Platt?

El tratado de relaciones de 1934

Con gran rechazo a las prácticas intervencionistas del Gobierno de Estados Unidos en Latinoamérica, se celebró en 1933 la Séptima Conferencia Internacional Americana, en la que se aprobó una Convención sobre Derechos y Deberes de los estados que —con la Enmienda Platt y la base norteamericana en Guantánamo como temas fundamentales— había aprobado un artículo donde acentuaba la obligación de no reconocer adquisiciones territoriales o ventajas especiales por la fuerza, sea por el uso de las armas, representaciones diplomáticas conminatorias o cualquier medio de coacción.

Con la presencia de un Gobierno de facto presidido por Carlos Mendieta, se firma un nuevo Tratado de Relaciones y un nuevo Tratado de Reciprocidad Comercial. En el primero se pasó revista a la base naval y se acordó que —en tanto las dos partes contratantes no acordaran modificar o abrogar las estipulaciones del Convenio— estas seguirían.

Aunque existen elementos históricos que confirman la intervención norteamericana en las ventajas que le otorgó el Tratado de 1934 respecto a la base naval, fueron otras las circunstancias que condicionaron el Gobierno de Mendieta en la concertación del nuevo tratado respecto a los años 1901 y 1903. Los intereses norteamericanos eran compatibles con una casta política y militar que procuraba protección y reconocimiento del vecino del Norte.

Si bien en muchas ocasiones para el Derecho Internacional que se ha impuesto en el mundo no tiene caso que el Tratado de 1934 haya nacido de un Gobierno ilegítimo para expresar la voluntad del pueblo cubano —lo que conllevaría a la nulidad del Tratado— existen otros elementos importantes.

Respecto al mencionado Artículo 64 de la Convención de Viena —referente al surgimiento de una nueva norma imperativa de derecho internacional general, a los efectos de su nulidad si el tratado existente está en oposición con esta— una surgida con posterioridad es el derecho de los pueblos a la libre determinación. Cuba podría invocarla para la terminación del Tratado de arrendamiento de 1934.

La Convención de Viena también registra una violación grave del tratado, que puede provocar su terminación, cuando se ha violado una disposición esencial para la consecución de su objeto. En los artículos 2 y 3 del Tratado de Arrendamiento de 1903 se promulgó como objeto el establecimiento de estaciones carboneras o navales. Pero desde los años 90 ha servido como campo de internación de haitianos y cubanos y, luego de 2011, fue utilizada como campo de prisioneros para supuestos terroristas, sometidos a torturas. La prohibición de la tortura es una norma imperativa del Derecho Internacional, y supone violación grave del Tratado que puede invocarse para su terminación.

La misma Convención contempla además, entre las causas de suspensión de los tratados, el cambio en las circunstancias, que implica la revisión de un tratado por tiempo indefinido cuando ha cambiado el contexto que le dio vida jurídica.

El Artículo VII de la Enmienda Platt (fundamento para el establecimiento de la base) destacó que se hacía «para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa»; y en el Preámbulo del Tratado de 1934: «animados por el deseo de fortalecer los lazos de amistad entre los dos países y de modificar con ese fin las relaciones establecidas entre ellos por el Tratado de Relaciones firmado en La Habana el 22 de mayo de 1903». Ejemplos suficientes demuestran que, con el triunfo revolucionario de 1959, estas circunstancias cambiaron.

El reclamo del pueblo y Gobierno de Cuba a la devolución de este territorio usurpado es legítimo. La verdad y la historia están de su lado.

*Profesor del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, y de Derecho Internacional Público en la Universidad de La Habana.

Fuente: Periódico Juventud Rebelde

May 07

Exigen cierre de las bases militares extranjeras

Declaración final del V Seminario Internacional de Paz
Exigen cierre de las bases militares extranjeras .

Convocan a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad

Autor: Jorge Luis Merencio Cautín | internet@granma.cu

6 de mayo de 2017 13:05:35
Foto colectiva de los participantes. Foto: Del autor

GUANTÁNAMO.— El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de las bases y enclaves militares foráneos en todo el mundo, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad.

Teniendo en cuenta ese peligroso contexto llama a extender la divulgación del contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y a fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por el imperialismo para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.
El cierre de la prisión instalada en la base naval de Guantánamo y la devolución del territorio ocupado ilegalmente por el enclave, han contado con el respaldo total de los asistentes al seminario.

La declaración final pide, además, mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela, dirigidas a destruir la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Un total de 217 delegados, en representación de 32 países, asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, quienes rindieron homenaje hoy a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en esta ciudad.

May 06

Pacifistas reunidos en Cuba piden cierre de bases militares

El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de los enclaves militares foráneos en todo el planeta, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Asimismo, convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra numerosos países, y alerta a los pueblos sobre los peligros de una nueva guerra mundial que pondría en peligro la existencia humana.

Teniendo en cuenta ese contexto, es importante divulgar el contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por las grandes potencias para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.

También se pide mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela para acabar con la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Los 217 delegados en representación de 32 países, que asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, en la provincia de Guantánamo, rindieron homenaje este sábado a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en ese territorio.

Fuente: Granma.

 

May 05

Inicia en Guantánamo Seminario por la Paz y la Abolición de las Bases Militares

Pacifistas, antibelicistas y defensores de las causas justas de los pueblos se reúnen en Cuba desde este jueves y hasta el 6 de mayo en el V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

De acuerdo con los organizadores, cerca de 300 personas asisten al evento que a través de talleres, paneles y debates abordarán diferentes temas relacionados con la carrera armamentista y militarista que impulsan Estados Unidos y sus aliados, en contra de la cual se pronunciarán.

Añadieron que otro de los ejes centrales de este encuentro internacional será la devolución del ilegal territorio ocupado en la provincia de Guantánamo en contra de la legítima voluntad del pueblo cubano, donde Washington mantiene una base naval, que ocupa más de 117 kilómetros cuadrados y es la más antigua que posee la nación norteña.

Por lo que al decir de Silvio Platero, presidente del Movimiento Cubano por la Paz, realizar el Seminario en esta ciudad tiene una gran carga simbólica.

Platero agregó que la cita tiene con objetivo fundamental el intercambio de experiencias y opiniones relacionadas con temas que son de gran preocupación mundial por el incremento de las bases militares, y la diversificación de sus objetivos de interés como las fuentes fluviales y las zonas mineras.

El desarme nuclear, las bases militares como fuerzas de guerra, sus efectos negativos y las denuncias a la política injerencista de las grandes potencias, centrarán también los debates, apuntó.

Resaltó que el V Seminario refrendará una vez más, la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz aprobada por todos los Jefes de Estado y de Gobierno de la región reunidos en La Habana en enero del 2014 en la II Cumbre de la CELAC.